Evento Hill Insurance

El primer fin de semana de Mayo tuve la oportunidad de hacer un trabajo medio profesional. A medias entre un favor personal y un encargo oficial. La empresa de mi novia celebró su segundo aniversario ofreciendo un fin de semana de encuentros, cenas y presentaciones a sus clientes traídos de Italia.

Una nueva oportunidad  para poder practicar este tipo de fotografía social. Para ello compré por fin un flash decente, un Metz Mecablitz 58 AF-2 digital que hizo un trabajo magnífico. Aunque el cliente ha quedado bastante contento con el satisfecho yo aún no estoy muy contento, son ya varias oportunidades en las que he fotografiado un evento social y, aunque he corregido muchos fallos, aún me falta por aprender. En esta ocasión he tenido claro que hay que repetir siempre las fotos, hacer siempre al menos 3 de cada persona o grupo de persona para evitar encontrarte con esa cara extraña o esos ojos cerrados.

Sin duda lo más duro es la selección y procesado ya que se hacen muchas, muchísimas fotos. Bueno, aquí dejo unas cuantas de esas fotos.

La prostitución en las comunidades de fotografía online

No, antes de que nadie se emocione, se ofenda o tome conclusiones equivocas, no me refiero a que se ejerza la profesión más antigua del mundo a través de las comunidades fotográficas online. Desde luego si es así yo lo desconozco. De lo que me gustaría hablar es más bien de la compra/venta de comentarios, votos positivos, likes, favoritos y demás.

Es evidente que cuando uno hace fotos, una de las cosas que más satisfacción genera es recibir elogios. Desde siempre, ya sea por parte de tus amigos, familiares o de cualquiera que tenga la posibilidad de ver tu trabajo. Hoy en día la manera de mostrar tus fotos ha cambiado. Si antes, después de un viaje y después de llevar el carrete a la tienda, invitábamos a familiares y amigos a verlas en casa, ahora publicamos el contenido en las redes sociales y así todos nuestros amigos y conocidos pueden ver lo bien que lo hemos pasado y los sitios tan maravillosos que hemos conocido.

Si además somos aficionados o profesionales de esto, publicaremos nuestro trabajo. Evidentemente el objetivo principal es que la comunidad lo vea y sobre todo que nos diga lo bonito y lo bien que lo hacemos. Así han surgido Flickr o más recientemente 500px por nombrar las comunidades más conocidos.

Y ahí es donde viene la prostitución, siempre metafórica, de los comentarios. Personalmente huí de Flickr porque me frustraba la sensación de haber llegado tarde. De haber empezado en la red social cuando todo el resto de usuarios ya estaba integrado y aceptado por la masa. Sobre todo porque veía las galerías de la gente con todos esos comentarios, con todas esa gente que añadía las fotos entre sus favoritos. A mí no me pasaba, de vez en cuando alguna foto mía conseguía uno o dos comentarios seguidos y luego… nada. Pero lo que más me frustraba era ver fotos de calidad discutible con decenas de comentarios. Esos comentarios que no decían nada, sólo “Vista en xxx grupo”, etc. Ahora en 500px, una comunidad que vi como más seria, se ha convertido en lo mismo. La gente hace comentarios para recibir comentarios, likes para likes.

Así que hoy he hecho la prueba. Fui a 500px y filtré por las últimas fotos subidas, abrí la primera y sin mirarla escribí “nice work! cheers”. En total 12 fotos. Nunca lo había hecho hasta ahora. En 4 horas he recibido varios “Me gusta” y varios comentarios. Más de la mitad de la misma foto, la primera que sale al abrir mi perfil.

Es decir, que se hacen comentarios para ganar comentarios de vuelta y cuando te hacen comentarios se esperan que hagas lo mismo. De hecho incluso te lo piden. Lo más triste es que ninguno de esos comentarios es útil. Yo lo he intentado, he escrito algún comentario sobre varias fotos que me han gustado pero en las que he visto algún detalle que podría mejorarse, siempre según mi opinión y siempre con respeto. Solo en una ocasión he recibido a cambio lo mismo y, la verdad, es que ha sido muy enriquecedor.

Opino que la existencia de este tipo de comunidades debería ser esa, aprender viendo el trabajo de otros y recibiendo opiniones que no tienen por qué ser siempre positivas. De qué me sirve tener 400 “me gusta” en una foto si un porcentaje muy bajo de ellos es objetivo y solo tiene como fin recibir, por decirlo de alguna manera, un pago.

 

Instagram para Android

Hace un par de días salió Instagram para Android. Un hecho que muchos esperaban con ansia. Instagram es un servicio que permite compartir fotografías hechas con un smartphone en una basta red social después de aplicarle un filtro. Salió a la luz a finales de 2010 como aplicación para iPhone y en poco tiempo se convirtió en una red social con millones de seguidores en todo el mundo.

La idea es simple, hacer una foto con el móvil, aplicarle un filtro para darle un toque molón y publicarla en las redes sociales. Formula perfecta en estos días. Millones de usuarios de iPhone empezaron a hacer fotos de cualquier cosa que veían, comían o hacían. Miles de gatos, perros y platos de restaurantes inundaban Twitter, Facebook. Nada nuevo, en teoría, pero con los filtros y ese aspecto antiguo en definitiva ese punto “cool” que tanto gusta se dio con la fórmula del éxito.

Por  mucho tiempo, esta red social ha sido un poco la línea de separación entre usuarios de sistemas iOS y Android. Porque, simplemente, era necesario ser miembro del club de la manzanita para formar parte de la élite Instagram… hasta el pasado martes cuando, para rabia del sector más duro de la élite Apple, Instagram entró en el mundo Android. Obviamente a los dueños de la exitosa compañía las tontas guerras entre grupos de fanáticos les importan bien poco y esta apertura supondrá muy probablemente que la masa de usuarios se duplique en poco tiempo.

Aunque existen varias aplicaciones de este tipo en Android, algunas con mayor cantidad y calidad de filtros como Lightbox o Mytubo (esta última realmente excepcional), Instagram destaca por la parte social. Además después de haberla probado por unos días en mi móvil, puedo decir que funciona realmente bien. Es muy rápida y fluida. La carga de fotos se hace en segundos y no hay esperas mientras navegas por las fotos de tus “amigos”.

Lejos de creernos que haciendo fotos bonitas con Instagram o cualquier otra aplicación del estilo, a mi modo de ver es una herramienta muy interesante porque nos permite practicar mucho y nos ayuda a ver lo que otros hacen y que puede aportar todo esto a nuestra fotografía digamos “real”. El móvil lo llevamos siempre encima mientras que la réflex no es un aparatito que podamos  meternos en un bolsillo.

Como conclusión diría que tenía muchas ganas de que saliera finalmente Instagram para Android y ahora que lo tengo no me ha defraudado aunque veo que las alternativas de las que disponemos son muy buenas incluso superando a Instagram. Pero esto es un ejemplo de que el que llega primero triunfa y si encima lo hace bien, tiene todas las posibilidades de quedarse. Y, por cierto, la foto que utilizo como avatar en Instagram está hecha con Lightbox.