Evento Hill Insurance

El primer fin de semana de Mayo tuve la oportunidad de hacer un trabajo medio profesional. A medias entre un favor personal y un encargo oficial. La empresa de mi novia celebró su segundo aniversario ofreciendo un fin de semana de encuentros, cenas y presentaciones a sus clientes traídos de Italia.

Una nueva oportunidad  para poder practicar este tipo de fotografía social. Para ello compré por fin un flash decente, un Metz Mecablitz 58 AF-2 digital que hizo un trabajo magnífico. Aunque el cliente ha quedado bastante contento con el satisfecho yo aún no estoy muy contento, son ya varias oportunidades en las que he fotografiado un evento social y, aunque he corregido muchos fallos, aún me falta por aprender. En esta ocasión he tenido claro que hay que repetir siempre las fotos, hacer siempre al menos 3 de cada persona o grupo de persona para evitar encontrarte con esa cara extraña o esos ojos cerrados.

Sin duda lo más duro es la selección y procesado ya que se hacen muchas, muchísimas fotos. Bueno, aquí dejo unas cuantas de esas fotos.

Mi Abuela

Empezar a hablar de alguien de tu familia es siempre difícil. Ella es la única abuela que me queda y es una persona excepcional. Nació en un momento difícil vieniendo de una situación familiar complicada. Una familia que dejó su tierra natal, Asturias motivada por la guerra civil y que supo adaptarse a la vida en un sitio tan especial como La Línea, sobre todo en aquella época. Una ciudad de oportunidades por su situación de frontera con Gibraltar. Ella nació aquí y por tanto es andaluza y linense pero no olvida sus orígenes asturianos de los que se siente tremendamente orgullosa. Lo que más me gusta de ella es su integridad, como a través de los años ha sabido mantener su manera de pensar y como, aunque muchas veces nos parezca un poco cabezota defiende que la vida de antes era mejor. Ella que tuvo que trabajar en Gibraltar cuando la frontera estaba cerrada dejando a sus hijos al otro lado de la frontera, solo un par de kilómetros pero a horas de distancia. Aún recuerdo cuando íbamos a recogerla al puerto de Algeciras (donde llegaba después de atravesar el estrecho 2 veces, de Gibraltar a Tánger y de allí a Algeciras, qué locura) y nos traía regalos, sobre todo chocolates y golosinas que no existían en España. Estoy seguro de que si le enseño esta foto me va a poner alguna pega, pero que en el fondo le gustará mucho. Mi Abuela by Pedro Cano (maxpower76) on 500px.com
Mi Abuela by Pedro Cano

La prostitución en las comunidades de fotografía online

No, antes de que nadie se emocione, se ofenda o tome conclusiones equivocas, no me refiero a que se ejerza la profesión más antigua del mundo a través de las comunidades fotográficas online. Desde luego si es así yo lo desconozco. De lo que me gustaría hablar es más bien de la compra/venta de comentarios, votos positivos, likes, favoritos y demás.

Es evidente que cuando uno hace fotos, una de las cosas que más satisfacción genera es recibir elogios. Desde siempre, ya sea por parte de tus amigos, familiares o de cualquiera que tenga la posibilidad de ver tu trabajo. Hoy en día la manera de mostrar tus fotos ha cambiado. Si antes, después de un viaje y después de llevar el carrete a la tienda, invitábamos a familiares y amigos a verlas en casa, ahora publicamos el contenido en las redes sociales y así todos nuestros amigos y conocidos pueden ver lo bien que lo hemos pasado y los sitios tan maravillosos que hemos conocido.

Si además somos aficionados o profesionales de esto, publicaremos nuestro trabajo. Evidentemente el objetivo principal es que la comunidad lo vea y sobre todo que nos diga lo bonito y lo bien que lo hacemos. Así han surgido Flickr o más recientemente 500px por nombrar las comunidades más conocidos.

Y ahí es donde viene la prostitución, siempre metafórica, de los comentarios. Personalmente huí de Flickr porque me frustraba la sensación de haber llegado tarde. De haber empezado en la red social cuando todo el resto de usuarios ya estaba integrado y aceptado por la masa. Sobre todo porque veía las galerías de la gente con todos esos comentarios, con todas esa gente que añadía las fotos entre sus favoritos. A mí no me pasaba, de vez en cuando alguna foto mía conseguía uno o dos comentarios seguidos y luego… nada. Pero lo que más me frustraba era ver fotos de calidad discutible con decenas de comentarios. Esos comentarios que no decían nada, sólo “Vista en xxx grupo”, etc. Ahora en 500px, una comunidad que vi como más seria, se ha convertido en lo mismo. La gente hace comentarios para recibir comentarios, likes para likes.

Así que hoy he hecho la prueba. Fui a 500px y filtré por las últimas fotos subidas, abrí la primera y sin mirarla escribí “nice work! cheers”. En total 12 fotos. Nunca lo había hecho hasta ahora. En 4 horas he recibido varios “Me gusta” y varios comentarios. Más de la mitad de la misma foto, la primera que sale al abrir mi perfil.

Es decir, que se hacen comentarios para ganar comentarios de vuelta y cuando te hacen comentarios se esperan que hagas lo mismo. De hecho incluso te lo piden. Lo más triste es que ninguno de esos comentarios es útil. Yo lo he intentado, he escrito algún comentario sobre varias fotos que me han gustado pero en las que he visto algún detalle que podría mejorarse, siempre según mi opinión y siempre con respeto. Solo en una ocasión he recibido a cambio lo mismo y, la verdad, es que ha sido muy enriquecedor.

Opino que la existencia de este tipo de comunidades debería ser esa, aprender viendo el trabajo de otros y recibiendo opiniones que no tienen por qué ser siempre positivas. De qué me sirve tener 400 “me gusta” en una foto si un porcentaje muy bajo de ellos es objetivo y solo tiene como fin recibir, por decirlo de alguna manera, un pago.