Una vez más Bubulina vuelve a ser la protagonista de una improvisada sesión de fotos. Y es improvisada porque tuve literalmente que correr desde el patio hasta la otra punta de la casa, coger la bolsa, abrirla, sacar la cámara hacer ajustes lo más rápido posible y empezar a disparar intentando aprovechar el divertido momento en el que una gata como Bubulina, como siempre, hace el idiota. En esta ocasión con una mariquita que pasaba por ahí y que tuvo que pasar un mal rato considerable.

Bublina y la mariquita by Pedro Cano

Bubulina y la mariquita 2 by Pedro Cano

Bubulina y la mariquita 2 by Pedro Cano
PD. La mariquita no sufrió daños durante la sesión, Bubulina tampoco.
