Empezar a hablar de alguien de tu familia es siempre difícil. Ella es la única abuela que me queda y es una persona excepcional. Nació en un momento difícil vieniendo de una situación familiar complicada. Una familia que dejó su tierra natal, Asturias motivada por la guerra civil y que supo adaptarse a la vida en un sitio tan especial como La Línea, sobre todo en aquella época. Una ciudad de oportunidades por su situación de frontera con Gibraltar. Ella nació aquí y por tanto es andaluza y linense pero no olvida sus orígenes asturianos de los que se siente tremendamente orgullosa. Lo que más me gusta de ella es su integridad, como a través de los años ha sabido mantener su manera de pensar y como, aunque muchas veces nos parezca un poco cabezota defiende que la vida de antes era mejor. Ella que tuvo que trabajar en Gibraltar cuando la frontera estaba cerrada dejando a sus hijos al otro lado de la frontera, solo un par de kilómetros pero a horas de distancia. Aún recuerdo cuando íbamos a recogerla al puerto de Algeciras (donde llegaba después de atravesar el estrecho 2 veces, de Gibraltar a Tánger y de allí a Algeciras, qué locura) y nos traía regalos, sobre todo chocolates y golosinas que no existían en España. Estoy seguro de que si le enseño esta foto me va a poner alguna pega, pero que en el fondo le gustará mucho. 
Mi Abuela by Pedro Cano